¿QUÉ HACER CON EGIPTO TRAS LAS ELECCIONES DE 2005?

¿QUÉ HACER CON EGIPTO TRAS LAS ELECCIONES DE 2005?

MEMORANDO OPEX Nº 22/2006DE: NATALIA SANCHA, investigadora. Miembro del Panel de Expertos de
OPEX.PARA: OPEXASUNTO: ¿QUÉ HACER CON EGIPTO TRAS LAS ELECCIONES DE 2005?

CONTEXTO
En los dos últimos años, Egipto ha sufrido una serie de presiones tanto internas como externas que han forzado al actual régimen de Hosni Mubarak a adoptar varias medidas de apertura y reforma. Entre los desafíos internos se encuentra el paro (7% según datos oficiales y 20% según organizaciones internacionales) y las huelgas que se vienen repitiendo, especialmente en el sector textil. La inmigración y en particular la sudanesa, vienen a complicar la situación del país en el que cerca del 30% se encuentra bajo el umbral de la pobreza.
Las presiones internas sobre el gobierno egipcio, junto al distanciamiento con Estados Unidos, ha aumentado la receptividad del gobierno de Mubarak hacia la política europea Se suma el descontento social frente al déficit democrático, cuyo paroxismo ha dado lugar a la creación en 2004 del Movimiento Egipcio para el Cambio, más conocido como Kifaya (Basta) y ha fortalecido numerosas plataformas sin precedente en el ámbito asociativo y corporativo tales como el “Egyptian Judges Club” o el “Egyptian Democracy Support
Network”.

Las esferas judicial y de seguridad siguen supeditadas al gobierno que se escuda tras el temor terrorista según el cual la región del Sinaï podría convertirse en un feudo del islamismo radical tras la apertura de un nuevo paso fronterizo con Gaza, la localización de grupos islamistas en Jordania y los últimos atentados perpetrados. Los ataques terroristas
están minando la economía egipcia (el sector turístico representa 12-15% del PIB) pero sirve ante todo como pretexto para perpetuar el estado de emergencia y reprimir a los miembros de la oposición.

Egipto se encuentra en un delicado momento para forzar al régimen a adoptar cambios profundos hacia una democracia real en las próximas elecciones de 2011, pero corre el riesgo igualmente de caer una vez más en medidas meramente cosméticas. Las decisiones tomadas por el Presidente son contradictorias, al oscilar entre medidas
aperturistas (liberación de 900 presos islamistas en abril de 2005) y represivas (encarcelamiento de Ayman Nour y de jueces pro-reformistas como Mahmoud Mekki). En el cuarto congreso del Partido Nacional Democrático (PND), que tuvo lugar entre el 19-21 de septiembre, no se hizo mención alguna a la reforma de los artículos 76 y 77 de la Constitución que regulan los severos requisitos de elegibilidad de los candidatos a la presidencia.
La importancia de Egipto para España y Europa radica en su particular situación geográfica entre el continente Africano y Oriente Medio, lo que le ha permitido estar presente en numerosas organizaciones políticas y económicas africanas, norte-africanas y medio orientales. Igualmente participa en iniciativas europeas como la Asociación Euromediterránea
(AEM) y el Foro Mediterráneo, norteamericanas como el G-8 e internacionales como el Movimiento de los No Alineados (MNA). Esta dualidad le convierte en un actor clave como mediador de cara tanto a organismos internacionales como
regionales en conflictos tales como el árabe-israelí, el iraquí, así como el sirio-libanés. Así mismo, a pesar de que su figura como pionero y líder en el mundo árabe se ha visto debilitada en los últimos años, Egipto juega un importante papel a la hora de reinsertar en la comunidad internacional países árabes marginados tales como su vecina Libia o el
debilitado Irak. En la actualidad, Egipto intenta posicionarse como mediador en la cuestión del desarme nuclear de Irán, así como en el conflicto israelí-libanés. A pesar de que este ultimo le ha supuesto una batalla mediática con Siria, el Gobierno de Mubarak ha sabido desplegar el aparato diplomático y multiplicar los encuentros con los diferentes lideres
árabes y en particular con los países en crisis.

Egipto es uno de los países que más ayuda económica recibe de la Unión Europea -UE- (243 millones de euros de los fondos MEDA -Medidas de acompañamiento financieras y técnicas- para el periodo 2005-2006), siendo ésta su principal financiador. A pesar de que España ocupa el cuarto lugar entre los socios comerciales de la Unión, las relaciones comerciales con Egipto sólo representan el 0,3% de las exportaciones y el 0,15% de las importaciones
españolas, siendo la operación sobre suministro de gas licuado de Unión Fenosa en 2006 la más importante. En los últimos años, las relaciones económicas entre ambos países han crecido vertiginosamente, al igual que la presencia de turistas españoles. Con el establecimiento de una Oficina Técnica de Cooperación (OTC) en 2004 y de centros de
prensa española en El Cairo, este país disfruta de unas relaciones muy buenas con España que se reflejan en el ámbito diplomático. A pesar de la penetración económica, la diplomacia española es excesivamente cauta ante los excesos cometidos por el gobierno en la esfera política y se resiste a adoptar abiertamente contactos oficiales con miembros del Parlamento tales como los Hermanos Musulmanes (HM).

ESCENARIOS
A) CONTINUISMO.  Consolidación de un régimen en el que se perpetúa un partido hegemónico hereditario en la figura del hijo del actual presidente, Gamal Mubarak, que fue nombrado secretario general adjunto del PND al tiempo que dirige el Comité Político del partido. Tendencia que cobra fuerza tras la activa participación de Gamal en el cuarto
congreso del PND y tras la decisión del régimen de posponer las elecciones municipales hasta 2008. Teniendo en cuenta la avanzada edad (78 años) y el delicado estado de salud del actual presidente así como sus propias palabras, Mubarak no se presentara a las próximas elecciones presidenciales sin que se conozca aun su sucesor a la cabeza del partido.
Este escenario pondría en una situación muy delicada a Egipto frente a la comunidad internacional y los compromisos firmados con la Unión en materia de libertades políticas y derechos humanos e implicaría una marcha atrás en el proceso de reformas iniciado en los últimos años. Desde dentro, el triunfo de Gamal correría el riesgo de desestabilizar el país y
desembocar en enfrentamientos violentos, avivando no solo la crítica de la oposición sino también la de los miembros mas aperturistas del PND.

B) RUPTURISTA.  Ascenso real de los HM. Tras las presiones internas y externas, Los HM pueden lograr franquear los severos requisitos establecidos por Hosni Mubarak y prepararse para los comicios de 2011. Este movimiento, ha sabido
traspasar su estado inicial y mutar hacia posturas políticas más pragmáticas, abandonando ciertas premisas político- religiosas (restauración del califato) y aceptando las bases del juego político democrático que incluye la alternancia política y el reconocimiento de las minorías religiosas tales como la copta (7% de la población). El fraccionamiento de los
partidos de la oposición laicos y el déficit social del PND ayudarían a consolidar la posición de los HM y hacer valer su ventaja comparativa a nivel tanto estructural como organizativo. El peligro reside en que opten por erigir la identidad religiosa como baluarte distintivo frente a los otros partidos políticos y por extensión imponer la shari’a –ley
islámica-  como base del poder legislativo, provocando una bipolarización y radicalización de la sociedad.
Este escenario desencadenaría igualmente una recomposición de las alianzas políticas regionales de los movimientos islamistas tanto en el Magreb (Argelia) como en Oriente Medio (Palestina, Líbano y Siria).

C) CATASTRÓFICO.  Ante la fragilidad de los partidos políticos laicos, el auge del terrorismo y las medias represivas por parte del gobierno, los sectores más conservadores de la esfera política y social podrían optar por radicalizarse y abandonar la vía política a favor de la violenta. Ante este escenario, los grupos radicales de la región podrían acelerar el
proceso neutralizando los avances realizados en el campo político.

D) OPTIMO. Escenario transformador en el que se sentarían las bases hacia un multipartidismo real. El movimiento Kifaya y las diversas plataformas nacidas al calor de las protestas, podrían lograr traspasar su estado de movimiento de contestación social para consolidar una oposición política sólida, lo que rompería con la nueva bipolaridad política que se ha instalado tras las últimas elecciones entre los HM y el Partido Nacional Democrático (PND).
Mediante unos programas políticos sólidos e invirtiendo socialmente el tejido asociativo, al Wafd y al-Ghad podrían ejercer un liderazgo compartido como paso previo hacia un multipartidismo real.
En un escenario óptimo, se sentarían las hacia un multipartidismo real
Esta situación llevaría a los HM, como hicieran en el pasado, a plantearse nuevas alianzas con los partidos laicos de oposición con los consecuentes beneficios de un sistema multipartidista España debería centrar sus esfuerzos en materializar este escenario, apoyándose en su doble estatus:  como aliado del Gobierno Egipto así  como miembro de la
UE.

RECOMENDACIONES
España puede aprovechar sus buenas relaciones en el ámbito socio-económico y diplomático con Egipto con vistas a maximizar su influencia política en el país y mediante ésta, su presencia en Oriente Medio. Como actor clave dentro de la política mediterránea de la UE, España disfruta de una herramienta privilegiada para profundizar en las reformas
políticas. Igualmente la creciente presencia de la cooperación española le proporciona un indicador excepcional para conocer y fortalecer el sistema asociativo egipcio capaz de propiciar una reforma gradual del gobierno así como consolidar las bases de una estructura democrática indispensable para el cambio. España debe avanzar hacia el
Escenario D de transformación con el fin de desarrollar y capacitar a la sociedad civil egipcia para que obtenga una representatividad real en el plano político. Y para alcanzar dicho objetivo debería:

1- Consolidar la sociedad civil.  En la esfera social, un aumento de la presencia en términos de cooperación internacional en el ámbito de la sociedad civil es necesario. Egipto es un país preferente para la cooperación española y es el segundo mayor beneficiario de ésta en la región. Se deberían realizar esfuerzos para la modificación de la ley de organizaciones de
2002 hacia una mayor permisividad en la creación de ONG. La ley de asociaciones no sólo controla la formación de éstas sino que restringe toda operatividad al bloquear sus fuentes de financiación. En este ámbito se podrían apoyar las iniciativas norteamericanas y de organizaciones internacionales que llevan tiempo trabajando en el país y abogar por el
inmediato levantamiento del estado de emergencia. El triunfo de los HM ha puesto de manifiesto su ventaja comparativa mediante un exitoso modelo organizativo que abarca los diferentes estratos sociales, y que ha sabido materializar en el voto político. Un mayor conocimiento y contacto de las fuerzas laicas con los HM permitiría replicar esa misma estructura en organizaciones seculares y así consolidar una base social con responsabilidad política. La baja participación, de tan sólo el 23% en las últimas elecciones de septiembre de 2005 así como la imprecisión de los programas políticos, pone de manifiesto la situación de apatía política en la que se encuentra la sociedad egipcia y relativiza la legitimidad política del triunfo del PND que se sustenta sobre menos de una cuarta parte del electorado.

2- Asentar la postura española profundizando las iniciativas en las que existe un consenso tácito. España debería jugar un papel más importante en las políticas y proyectos comunes con Egipto de manera que a medio plazo le permita ser más efectiva a la hora de presionar en la esfera política. A nivel social, Egipto ha acogido muy favorablemente la
iniciativa de Alianza de Civilizaciones del gobierno Español y la UE eligió a este país como sede de la Fundación Anna Lindh, creada para fomentar un mayor diálogo entre culturas. En la esfera política, el conflicto israelo-palestino ha mostrado ser el talón de Aquiles de Oriente Medio en el que España podría jugar un papel más activo y cuyo desenlace es crucial para que Egipto recupere su posición de liderazgo en el mundo árabe. Egipto es uno de los dos únicos países árabes que han firmado un acuerdo de paz con Israel, y a pesar de sus diferencias, se ha impuesto como principal mediador.

3- Fomentar el rol de España desde la Unión Europea.  España es un actor clave en las relaciones europeas con el norte de África, y por ende de la Política Euromediterránea. Desde esta postura, España está en una situación privilegiada para desarrollar nuevas relaciones con el mundo árabe y en particular con Oriente Medio, potenciando el
aliado más próximo y mejor posicionado en la región que es Egipto. Oriente Medio es una región clave para la política internacional y por lo tanto para España, tanto en el campo de la inmigración, geo-estratégico, energético como de seguridad internacional. La nueva Política de Vecindad (PEV) proporciona un marco idóneo para fomentar las relaciones
bilaterales entre la UE y los países socios a pesar de que abandona la postura global inicial. Las presiones internas que sufre el gobierno egipcio, sumado al distanciamiento con Estados Unidos en materia económica y en el marco del “Middle East Initiative” Project (MEIP), ha aumentado la receptividad del gobierno de Mubarak hacia la
política europea concediéndole un mayor margen de actuación. Coyuntura en la que la UE, y en particular España, deberían tratar de intensificar sus relaciones con Egipto y hacer uso de la condicionalidad negativa, ejerciendo una presión real tanto en el campo político (mediante la herramienta diplomática) como en el económico (condicionalidad de la
ayuda económica en función de los avances en materia de libertad política) en pro de una apertura del régimen.
4- Establecer una comunicación oficial con partidos islamistas y abogar por su legalización múltiple.  Tras la nueva coyuntura política regional que ha llevado a diversos movimientos islamistas a participar del poder (Hamás, Hizbolá,
los HM…), tanto España como Europa deberían poner en marcha mecanismos de contacto oficiales y periódicos con estos nuevos actores para legalizar y normalizar su entrada en el juego político. Igualmente este mecanismo debería consolidarse para los partidos laicos de oposición. Con 88 de los 454 escaños del parlamento, los HM se han convertido en un eslabón ineludible para cualquier alternativa política en Egipto.
España y la UE deben establecer una comunicación oficial con partidos islamistas y abogar por su legalización múltipleLa legalización de los HM y de otros partidos islamistas moderados tales como Al-Wassat o Karama, les obligaría a respetar las reglas y a rendir cuentas ante el electorado, evitando así que su puesta al margen por medidas represivas les exima de enfrentarse a sus decisiones políticas y les proporcione mayor popularidad.
La exclusión de los partidos islamistas del juego político (FIS en Argelia) o su no reconocimiento y abandono (Muyahidin –combatientes- en Afganistán) han mostrado ser fuentes de desestabilización regional con repercusiones a nivel
internacional, por lo que se impone la necesidad de entablar cierta comunicación y normalizar las relaciones con estos actores.

Publicado en: http://www.falternativas.org/opex/documentos-opex/memorandos/memorando-opex-n122-2006-que-hacer-con-egipto-tras-las-elecciones-de-2005

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