Líbano se suma a la Alianza de Civilizaciones

(de dch. a izq.) Gema Martin Muñoz, Fadia Kiwan, Angel Losada, William Halabi, Marta Ruedas y el embajador Juan Carlos Gafo.

“Alianza de Civilizaciones: visiones libanesas”, así se intituló el seminario que ha tenido lugar el pasado 6 y 7 de mayo en Beirut organizado por Casa Árabe, la embajada española en Beirut, el PNUD y las universidades Saint Joseph y Libanesa. Ha sido el cierre del seminario el momento que el secretario de Estado de Asuntos Exteriores libanés, William Habib acompañado de su homólogo español Ángel Losada, ha elegido para hacer pública la adhesión del Líbano al grupo del centenar de amigos de la Alianza de Civilizaciones. Un día simbólico también porque mientras que en la última mesa redonda panelistas y asistentes reflexionaban sobre la convivencia de confesiones en Líbano, el resto del país rememoraba el aniversario de la mini guerra que sacudió Beirut hace exactamente un año dejando cerca de un centenar de muertos tras los combates entre seguidores de Hezbolá y de Hariri.

“¿Qué mejor lugar que Líbano para cumplir todos los estereotipos de un diálogo de civilizaciones?” ironiza Omar, estudiante de ciencia política en la universidad Saint Joseph. Algo escéptico sobre la finalidad de la iniciativa española que fue secundada por Naciones Unidas, Omar se interroga sobre las repercusiones practicas, en el día a día de los libaneses. Cristine, su compañera de clase, le interrumpe. “Al contrario, estos debates son importantes. Y de hecho excepcionales porque durante 2006 ( año que tuvo lugar la guerra de Temmuz entre Israel y Hezbolá) todos los debates políticos fueron anulados por temor a que desembocaran en peleas entre estudiantes”. Khaled, originario del sur del Líbano y estudiante en la misma universidad acaba de fotografiarse con Nawaf Moussawi, candidato de Hezbolá en las próximas elecciones del 7 de junio y ponente en la última mesa redonda. En una universidad mayoritariamente maronita y de clase media-alta, los estudiantes chiíes son minoritarios. Profundamente politizados por la imposición social de un confesionalismo doméstico y mas aun en periodo electoral, los debates de pasillo entre estudiantes de confesiones diferentes son ya de por sí un auténtico diálogo interconfesional.

La relevancia del seminario no se debe a que tenga lugar en Líbano, país que alberga 18 confesiones diferentes, sino por el simbolismo de haber logrado sentar a dialogar por un lado a intelectuales y especialistas españoles y libaneses, y por otro, a intelectuales libaneses de diferentes confesiones y tendencias políticas incluyendo Hezbolá. De ahí que en una misma mesa redonda los ponentes alternaran entre el inglés, el francés, el árabe y el español con el consiguiente ir y venir de pinganillos y aparatos de traducción.

M‡ximo Cajal, embajador y representante espa–ol para la AlianzaDesde el primer discurso pronunciado en el auditorio el ministro de información libanés Tarek Mitri dejó claro que “El diálogo no es un medio para resolver conflictos”. Máximo Cajal, embajador y arquitecto el proyecto, ha tenido que defender una vez mas las críticas a la semántica del término “Alianza de Civilizaciones” que muchos perciben como mas continuista que rupturista con la idea de “choques de civilizaciones” expresada por Huntington.

Un debate diversificado que ha tocado temas variados y espinosos de la sociedad y política libanesa. Desde la cuestión de la percepción de la alteridad y reconocimiento del otro, cuestión en la que el jurista Daoud Sayegh preguntó a sus co-panelistas: “¿ Qué imagen queremos dar del Líbano al mundo? Un ejemplo de pluralismo y convivencia o un caso crónico de conflictos interconfesionales? Por su parte gema Martín Muñoz, directora de la Casa Árabe, criticó la visión culturalista impuesta por una historia de colonialismo y de dominación occidental. Subrayó la necesidad “de un revisionismo histórico que rompa con la idea de dos culturas (Occidental y Oriental) desarrolladas aisladamente. La historia nos demuestra que eso no ha ocurrido así y tenemos que mostrar a la historia que eso no va a ocurrir”.

La unanimidad ante el deseo de pasar página sobre la era Bush ha contrastado con las diferentes interpretaciones del concepto de democracia. Carole el-Sharabati, profesora de ciencia política en la Universidad Saint Joseph, diferenció las estructura sociales de las democracias occidentales basadas en el individualismo de las sociedades musulmanes basadas en el colectivismo. El sociólogo libanés Talal Atrissy concluía: “Una democracia en la que domine una mayoría sobre la minoría no es factible en Líbano. Son la pluralidad y la multiconfesionalidad lo que ha obligado a los libaneses a ser democráticos. Ya que en Líbano ninguna de las sectas puede deshacerse de las otras y por lo tanto han tenido que aprender a convivir”.

Gema Mart’n Mu–oz, directora Casa çrabeEs precisamente la diversidad confesional la que constituye simultáneamente la riqueza y la maldición de la sociedad libanesa, desde hace tres siglos en búsqueda constante de un equilibrio politicosocial, que mantiene al país al filo entre la guerra y la paz. A pesar de un llamamiento generalizado a desconfesionalizar el sistema libanés, ninguno de los ponentes ha cuestionado la fórmula establecida en el acuerdo de Taef que puso término en 1989 a 15 años de guerra de civil. Tal vez por falta de alternativa plausible, nadie se atreve a jubilar un sistema llamado consociativo que se ha quedado obsoleto por dos razones. Primero porque representa un sistema estático, no dinámico, anclado en las proporciones sectarias de finales de los años 80 y que ignora la evolución demográfica del país en la que la población chií es mayoritaria frente a los cristianos, históricos detentores del poder. Y segundo y más relevante , porque el sistema consociativo supedita el reparto de poder a la estructura confesional. Esta fórmula perpetúa entre los jóvenes la construcción de una identidad y solidaridad social basada primeramente en su confesión, y según la ocasión en su partido político dejando en último lugar la identidad y solidaridad nacional.

Nawaf al-Moussawi, encargado de relaciones externas de HezboláAngel Losada (secretario de Estado de AA.EE espa–ol ) y William Habib (homólogo libanés)

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Filed under Politics, Religion, Spanish

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