Los familiares siguen a la espera de la recuperación de cuerpos

Natalia Sancha- Beirut- 260110

No hubo consuelo ayer para las familias de los pasajeros a bordo del Boing 737-800 de la compañía aérea Etiope que en la madrugada del lunes cayó al mar. Ayer los equipos de rescate lograron recuperar los cuerpos, algunos mutilados o decapitados, de 14 pasajeros, entre ellos dos bebes y una niña pequeña. En el segundo día de busqueda, y a pesar de la tranquilidad del mar y de las buenas condiciones meteorológicas que hacían esperar la pronta recuperación de los cuerpos, tan sólo se habían recuperado restos de un pasajero aun por identificar. Entrada la noche se recuperaron otros seis cuerpos sumando un total de 21. Varios helicópteros y barcos batían el mar mientras que militares y equipos de rescate barrían las playas cercanas a la localidad costera de Naameh, a unos 15 kilómetros al sur de Beirut y en cuyas costas cayó el avión.

Tanto franceses como americanos han despachado un equipo hacia el terreno. La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) también ha colaborado. Según el oficial de información en el cuartel de Naqura, el Comandante Fernando Olalde, “El gobierno libanés solicitó ayuda a la FINUL, quien respondió mandando tres barcos y dos helicópteros a la zona. El primer barco en llegar lo hizo a la hora y media del suceso y tan sólo pudo recuperar cadáveres”.

Debido a la habitual cantidad de desechos amontonados en las playas libanesas, desde zapatos a botellas de plásticos y restos de ropas, es difícil distinguir cuáles pertenecen a los pasajeros y cuáles son restos antiguos.  Familiares de los desaparecidos, cuyo número se estima entre 90 a 94 personas incluyendo la tripulación, siguen esperando en el aeropuerto internacional Hariri o en el Hospital Gubernamental de Beirut. Si bien no quedan esperanzas de recuperar ningún cuerpo con vida, aguardan ansiosos por recuperar los restos de sus seres queridos para darles sepultura. Cuanto más tiempo pasa, más difícil es la tarea de identificación de los cuerpos descompuestos. Las fuerzas de rescate declaraban ayer tarde haber localizado el lugar exacto donde se encuentra una de las cuatro partes en las que se partió el avión antes de caer, por lo que se espera recuperar los cuerpos que hayan quedados atrapados o sujetos por los cinturones de seguridad. El jefe del Comité de Salud en el Parlamento libanés, Atef Majdalani pedía ayer a los familiares paciencia ya que “habrá que realizar numerosas pruebas de ADN para identificar los restos que llevarán un mínimo de 72 horas”.

Entre los pasajeros se encontraban varios extranjeros incluida Marla Sanchez Pietton, la mujer del embajador francés en Líbano que se dirigía a una conferencia. Igualmente viajaban 51 libaneses que se dirigían a distintos países de África vía Addis Ababa. La mayoría de los pasajeros libaneses son de Nabatye o de Tiro, ciudades sureñas del Líbano ya que es de esta región de donde sale la mayor parte de la diáspora libanesa en África. Entre los pasajeros había 23 etíopes. Según Nazaret Workana, portavoz de la asociación de la Comunidad Etíope en el Líbano, hay 45.000 trabajadores etíopes en el país del Cedro. La mayoría son mujeres llegadas a través de agencias como servicio domestico.  En la puerta del hospital Harriri esperan las amigas de Woinsha. Esta joven etíope, embarcó en el fatídico vuelo 409.  Llegó al Líbano hace tres años. Su amiga Segui cuenta que Woinsha regresaba a Etiopía para visitar a su hija de 7 años a quien dejó junto a su marido y su familia en la capital etiope .“Vino aquí a trabajar, a hacer dinero para mantener a su hija y a su marido, para construir su casa. Tras tres años de trabajo en condiciones muy duras, fue a parar al mar sin ver a su familia”, añade. El único consuelo de su hermana es el de recuperar el cuerpo de Woinsha y darle sepultura en Etiopía. Ya ha asistido a cinco identificaciones de cuerpos recuperados de pasajeros etíopes, pero sin éxito.

Aun no se han determinado las causas del accidente. El presidente libanés, Michel Suleiman, ha descartado la teoría de un atentado terrorista y la compañía aérea etiope ha descartado un fallo técnico del avión. Tampoco se ha determinado si fue un rayo o una explosión interna lo que hizo, según testigos presenciales,  arder al avión antes de caer al Mediterráneo. A la espera de recuperar la caja negra que clarifique lo que ocurrió, la investigación gubernamental apunta a la desobediencia del piloto a las ordenes de la torre de control como causa del accidente.

Leave a comment

Filed under Spanish

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s